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:: EN LA PORTADA DEL LIBRO APARECEN NUESTRAS MASCOTAS:
LOS TRES MONOS SABIOS en sus habituales posturas: ¡HACIÉNDOSE PENDEJOS! . El origen de los tres monos sabios se remonta al siglo XVII, cuando aparecen esculpidos en el Templo Toshogun. Esta antigua y famosa construcción se localiza en la ciudad de Niko, en Japón. Se trata de mausoleo del Shogun Tokugawa Leyasu. Los monos eran sus guardianes simbólicos. En japonés, "no ver, no oír, no hablar" se dice y se pronuncia "mizaru, kikazaru, iwazaru", Como el sufijo -zaru se pronuncia igual que saru con "s", que en japonés significa mono, dicha frase quedó representada por tres monos que fueron denominados "sabios"… cada uno de ellos en su distintiva pose: uno está tapándose los ojos; y cada uno de los otros, las orejas y la boca… y están ubicados en orden de izquierda a derecha. Hemos incluido en nuestra portada la imagen de los tres monos sabios, ya que ellos simbolizan, de una forma inigualable, la filosofía del PUP; es decir: En caso de titubeos, dudas, problemas, sospechas o en cualquier tipo de situación comprometida… "No corras riesgos…
¡hazte pendejo!"
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CONTINUACIÓN...
![]() En el convento de las "Carmelitas" en Puebla, estaba la pobre hermana sor Juana meneando con gran lentitud y pereza el contenido del cazo donde estaban preparando las monjas el tradicional rompope por el cual eran famosas en toda la región. Apareció la reverenda Madre Superiora, que, sin tomarse mucho tiempo, de pasadita, metió un dedo en el cazo y se lo llevó a la boca para probar su sabor y textura. Entonces le dijo a sor Juana en tono admonitorio: "¡Échele más huevos, hermana!". Sor Juana, sin mayor dilación, comenzó a menear la mezcla con más fuerza y rapidez… ¡Lo que es el voto de obediencia!. * * * Se encontraba toda la bola de señoras en pleno cotorreo, y sus conversaciones no dejaban títere sin cabeza, pero pues eso sí, estaban bien atentas a sus naipes, pues jugaban a "La Canasta". En eso, la anfitriona, que era muy pendeja, ufana les comenta a los demás… "Pues quiero decirles que mi viejo… ¡es sifilítico!"… Unas pusieron cara de ¿WHAT?... y otras se les atoró el bocadillo. Entonces, desde la otra habitación, le gritó el marido: "¡Filatélico, vieja filatélico!". |
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